9 de agosto de 2022

nos quedamos

Adivino qué piensas, y cierto es que ya no estoy, y cierto es que nunca me fui; ¡heme aquí, metido en el tiempo! Heme aquí, ¡un abanico luminoso de miles resplandores, viajando con la luz hendiendo la distancia!

a tu mi ritmo

Por eso gustaría de pedirte que bajes el ruido y escuches el rumor, sólo el rumor

ignis

Mira, sólo ocuparé unos minutos más de tu tiempo, y ya me despido; pero me gustaría que no queden dudas en ti. Trabajo, esfuerzo y dedicación serian solo palabras sin mi pasión. 

ánima

Hubo que hacer todo de nuevo 
sin dejar de lado lo viejo

cómo salir

Yo no tengo un solo rastro 
tuyo en mí 
¡Oh, mí amor! 
sólo cabe luchar

5 de agosto de 2022

mira

Mira, ahora estamos alejados, escondidos en el bosque, tú buscando, pero juntos, diciendo las mismas cosas. En tu lengua... tuya y ahora mía.

rima

Más adelante oí de boca de unos indios, a quienes se la describí, que la flor que había descubierto se llamaba hata; también, que había una superstición relacionada con ella, una extraña creencia. Dijeron que sólo existía una hata en el mundo; que florecía en un lugar durante una luna; que al desaparecer la luna en el cielo la flor desaparecía de su lugar, sólo para reaparecer en otro, a veces en alguna selva lejana

espiral

Varias propuestas para cruzar el río  cerca del mediodía se decide arriesgar el paso  El problema más agobiante  es voluntario, por supuesto...