30 de diciembre de 2018

Meh

La esperanza no es más que ese combustible que nos mantiene vivos ad infinitum esperando lo que no llega.
Es un consuelo con buena prensa.

26 de diciembre de 2018

En náufraga

La felicidad es una palabra, es idioma. Se puede evitar el mal humor, la rabia o sufrir lo menos posible.
Pero la felicidad es un invento, no existe.
La felicidad solo existe cuando se pierde (y salimos de la falta para evitar males humores y remordimientos)

Después de todo, siempre hay quien preste neuronas.

1 de diciembre de 2018

Entalto

Quiero aprender a ser chico de nuevo. De grande quiero aprender a ser chico.

Hiperión

Ay de mí fuera del gris mate. Solo allí puedo ser triste libremente, y por ello también dios.
Y reposo sobre lo que soy, un vago bohemio llevando a cuestas una gran mentira: solo hablar de verdad.

25 de octubre de 2018

Vitamina punzón

Extraño dulces hasta nunca. Enaltécenme hacia el silencio y de ahí, vital introyección hacia el espejo.
Pendulo en ser y no saber ser.
Tengo hambre de enjundia. Necesito dolor.
Oxidado por sonrisas no sé expresarme. Triste soy Dios.

La rueda que gira mi mundo

El placer de no saber qué viene después es una versión mejor acabada, y más rabiosa aún, de mí. Alcanzo calma desgarrando el honor y acariciando la giba de esta bruma-incertidumbre que me mantiene sediento.
Y aún cada desazón sobre tu hombro izquierdo es una nueva y diaria cocción sobre mis jugos, una hemorragia de falta, es mi pulsión de muerte (la que trae mi culo hasta aquí-ningún-donde)

26 de septiembre de 2018

No encajo acá

La soledad es mi palacio, saboreo despacio.
Dale tiempo y espacio a este necio, pues creció en desprecio y rechazo hacia cualquier flechazo.
Dame tiempo y espacio, y dámelo a buen precio.

28 de agosto de 2018

Santa Fé y Uruguay

Mi ser hacia la madurez, el tuyo hacia la quietud. Andaba yo para la seriedad, andabas vos vestida de ironía.
Todo da lo mismo bajo tus nubes, y bajo una alameda ardía yo. En verdad, y aunque la esquizofrenia me fue enseñando, nunca supe qué hacer. De tanto pensar, faltaban dos miradas para confirmar mi debilidad.
Entre el gentío, tu presencia prendió mi seducción. La supe muy errada al ver que arrancabas manojos de desdén a mi adolorida sensatez, pero decidí regalarte un show más.
Sin hablar, sin tocar. No hubo más remedio que adorar desde cerca lo que se va perdiendo en recuerdos fundiéndose para seguir bailando.
Fuiste inspiración y fui yo regalo. Vos tan misma, yo tan lejos.
Fue tu culpa.

15 de agosto de 2018

Mi obsesionario en aquel conticinio

Hice del frío un café, y desazón amagó tu impuntualidad. ¡Estabas tan linda!... yo meneando el rabo desde que supe de vos.
El paseo comenzó por las habituales banalidades que de no ser por tu voz lo serian aún más. Bailabas en artimañas para sujetarme a no sé qué parte de tu cara. Me ví perdido todo el tiempo.
Por allí, algunos caprichos que supe encausar con mis frías manos hasta ese monolito bajo el cual era todo de primavera en pleno hastío.
Sin otra para mí que andar sambando entre el sí y el sí a todo, no tuve más que un modo fácil para ser yo con vos.
Y yazgo aquí, entre la urgencia de esta vez y fabricar un lugar en donde dar vida a este entusiasmo de brote continuo.
Reclinados ya tu belleza y mi latente implosión sobre ese mármol, devoré ávidamente el cortejo que improvisaste, esa casualidad llena de intención.
No importaron el viento, el frío, las luces ni gran parte de tu perorata. Tampoco ese pequeño can que corría y ponía risa a la risueña seriedad de nuestro asunto. Mi lugar eran tus modismos. El tuyo, una excusa para engrupirme hasta ver los nervios respirando por mis palabras ya entrecortadas.
No quedó más que para silencio. Recoleta corría, el mundo urgía entre sinsentidos, pero ese monolito fue la dulzura de toda quietud. Quietud rota cuando asaltaste mi boca. No hubo cortocircuito. Mente, cuerpo y alma corriendo en unísono tras vos.

22 de julio de 2018

Los ojos en el puño cerrado

Le disparé con los dedos quemados, la puse en mis brazos, le prometí una estrella a sus pies y para amar no tenía suficiente fuerza...

19 de julio de 2018

Un buen día

La siesta me sorprendió con un favor: me vació de sensaciones sobre sus rostros. ¡No me acuerdo de nadie!

17 de julio de 2018

Aún penando

Queridísima.
Fuiste la vida y no vos.
Somos una especie de no sé bien qué. Batallando contra las aventuras aún andamos, duchos en casi nada.
Pero a pesar de todo encontramos un punto ciego a la inmundicia, y allí salimos a caminar por impericias y dulzuras, de las que cuestan rubores y hasta el personaje.
Curiosamente no fue la vergüenza la que me enseñó el valiosísimo silencio, sino más bien lo contrario, nuestro constante andar. Hoy las ganas me duran poco, me siento mejor así.
De las noches aún no he podido descansar, ningún sol me vio todavía sereno. "No estamos en más que en una bicicleta"
¿Por qué querrías que sea aún mejor?
Sigo drenando.

17 de mayo de 2018

Y si me pavoneo un poco es porque quiero atrapar tu deseo de jugar en cada guiño, cada gesto

No puede ser. Ella saca muy bien la ficha de cada persona. Me llevó de paseo por las artimañas de unos insensatos y por lo lindo mío. Vio el resquicio donde nadie. Supo hacer posar mis ojos en lo que contaba. Tuvo tiempo de sobra para mostrar su trabajo sobre mi entusiasmo de pavo real, no se resistió a hacerme caer.
Salí a por aire y volví que no entendía nada. Todo el mundo era de blanco dentadura. También alguno trató de callarnos. Con ella no pudo, yo solo admiré, no hubo otra corriente más que la de ella. Tuve que dejarme llevar.
Temo que esta vez sea, por fin, la primera en que festeje un despropósito. Nada más dulce que el hierro de las cadenas.

espiral

Varias propuestas para cruzar el río  cerca del mediodía se decide arriesgar el paso  El problema más agobiante  es voluntario, por supuesto...